Y cupido la señalo

Ella estaba loca, pirada, tenia el record de soltar más paridas y tonterías por minuto, era una jode momentos en potencia, no se dejaba atrapar, nunca se había enamorado y bromeaba con el amor, sacándole la lengua.
Ella era un poco gruñona y reclamaba sus alas al viento gritándole que algún día volaría.
Ella era una cabeza loca que no se preocupaba por nada, porque realmente nada le importaba mucho.
Ella era todo esto hasta que su mirada se cruzó con la suya.
Típico ¿no?, pues para ella...no.
Ella empezó a hablar con él, se fijo en su gran sonrisa que iluminaba estadios, en su mirada fija e inteligente con esa chispa de dulzura y diversión, como si la vida fuese un gran chiste, en su pelo rizado y rebelde que le caía por la frente, en sus manos fuertes y a la vez tan tiernas y suaves, se fijo en su aroma...Se fijo en su manera de ver la vida, en su mente tan laberíntica, en su capacidad de hacerla reír, en su romanticismo y sus maneras de caballero anticuado....Se fijo en todo, se fijo en nada...
Sin darse cuenta ella se había ido derritiendo y la locura había sido destituida por dulzura y todo lo que antes había sido una verdad absoluta se había desmoronado, no sabia muy bien como actuar, ya que un torbellino de sentimientos se había colado en su interior tan deprisa que la habían despistado y noqueado.
Al principio tuvo miedo, mucho miedo pero él le acariciaba y besaba barriendo todos sus temores...
Ella se había reído de cupido ahora cupido se reía cariñosamente de ella.

No obstante su locura no la abandonara, temed enemigos del heredero.

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